ETCétera

martes, octubre 27, 2009

San Isidro es de los gatos


Después de un azaroso y exhaustivo estudio, basado en las observaciones espontáneas de mis paseos, me doy el gusto de afirmar lo que ya intuía: San Isidro es de los gatos. Si bien parece una afirmación más poética que científica, los invito a mirar de reojo donde nunca miran y a detenerse donde nunca se detienen.

En cada casa, balcón, plaza y vereda hay rastros de los pasadizos que utilizan para desplazarse. Hay huecos en las junglas de de los jardines y en los cercos podados. Hay espacios camaleónicos, que usan para atalayar la cotidianeidad bajo el sol, que les brinda la cuota necesaria de modorra para merodear entre la realidad y los sueños.

Los felinos disfrutan de aquellos sitios recónditos que guardan las enredaderas; murallas vivientes y frondosas que los camuflan de toda posible invasión. Los movimientos elegantes de sus colas, son capaces de captar la mirada de un niño e hipnotizarlo a través de un encantamiento que pone en ejercicio el sentido visual por encima de cualquier otro. Sólo ellos poseen la capacidad de improvisar esos conjuros y obtener un efecto inmediato.

A primera vista, pareciera que San Isidro le pertenece a los árboles. El logo municipal del 300 aniversario y la evidente concentración de verdes respaldaría esta teoría. También podría suponerse que le pertenece a los perros. Los reiterados deshechos que minan el espacio público son prueba directa de ello. Marcan su territorio a lo grande, mediano y pequeño en gran parte también por nuestra culpa, pero esto además demuestra que no conocen los rincones que habitan esos seres fabulosos y serenos de mirada profunda que los miran pasar a lo lejos.

Por eso, señores, señoras, niños y niñas, lo reitero nuevamente y con seguridad. Contrariamente a lo que creemos, este barrio está muy lejos de pertenecernos. Nosotros simplemente no lo cuidamos ni sabemos como vivirlo dignamente. Lo ensuciamos cada vez que podemos, no nos detenemos a admirarlo y sobre todo a mimarlo como se merece. Es evidente que no le pertenece a los perros, ni a los árboles variados que lo observan desde la quietud silenciosa, ni a las palomas glotonas que se concentran en las plazas, ni a las flores pulcras que adornan los balcones y los frentes de las casas.

San Isidro se identifica con la astucia felina y con su eterno estado de alerta disfrazado de siesta. Los gatos lo conocen al milímetro de sus finos bigotes, desde su vida doméstica y desde su faceta salvaje e intacta. Y esto abarca tanto a los callejeros huesudos de pelo estropeado como los de fina estampa, pelaje envidiable y vivienda reluciente. Todos ellos están al tanto de las alturas y pasadizos que han recorrido alguna vez con sus garras. Todos ellos son dueños y señores indiscutidos de este lugar.

lunes, septiembre 14, 2009

El US OPEN 2009 es de DELPO


A falta de buen fútbol, aparece la excelencia en el tenis.

Olé, olé, olé, olé, Delpoooo, Delpoooo!

miércoles, septiembre 02, 2009

Ella dice

A juzgar por las palabras espontáneas, y obviamente involuntarias, que dice mi heredera de 5 meses, puedo interpretar lo siguiente:

1. Ella tiene un ego ego grande y le gusta comer castañas de cajú mientras vuela a Kuwait para ver atajar a Goyco.

2. Goyco come castañas de cajú en Kuwait con ese ego ego grande que lo identifica, en unos de sus tantos programas de viajes poco aprovechados alrededor del mundo.

3. Las castañas de cajú son deliciosas en Kuwait y el ego ego de los kuwaitenses crece por eso, casi tanto como el ego ego de Goyco después de haber atajado el glorioso penal que lo llevó a la fama.

viernes, agosto 14, 2009

Ah, la vecindad

Apoyo al vecino que puso este cartel y aclaro que los ¨vecinos¨de mi edificio no saquen a defecar a sus mascotas a su vereda, porque también es la mía, y además si no me equivoco, la vereda sigue siendo pública.

jueves, julio 16, 2009

Mi actualidad

En estos días de plena y exclusiva acción del rol materno me vuelve a encontrar una vez más la idea del poder y del no poder. No poder ser nunca más lo que era, hacer las cosas como las hacía, hacer todo lo que hacía(y esto incluye la pequeñez más cotidiana que se les ocurra).
El poder, por su lado, es maravilloso, poder mirar a mi bebita, presenciar sus cambios día a día, poder ver a mi compañero en un nuevo rol y encontrarme con una nueva faceta de mi misma y con todas las sensaciones que la acompañan.

Conclusión número uno: hay muchas cosas que no se dicen acerca de esta estapa de profunda transformación en la mujer.
Conclusión número dos: cada una lo vive a su modo.

Es demasiado mujeril este post. Hombres abstenerse, tener paciencia o simplemente, aprender.

lunes, julio 06, 2009

Hombre récord

Los que me conocen saben que es imposible que sea indiferente a las noticias tenísticas.
Ayer se hizo historia en el deporte blanco, ja, y el hombre récord no es ni más ni menos que Roger Federer, que al haber ganado su 15 Grand Slam superó al increíble Pistol Pete, quien todavía mantiene el récord de trofeos ganados excusivamente en la catedral del tenis, logrando 7 ¨Wimbledons¨, 6 de ellos consecutivos. Seguramente RF lo supere, pero le falta uno más para igualarlo.
Párrafo aparte merece Andy Roddick, quien en el día de ayer fue víctima del suizo por cuarta vez en la final del más clásico de los Grand Slams. Un psicólogo para Andy, por favor. Su frustración debe ser grande.
Les dejo un link del atp para que vean el homenaje.

sábado, julio 04, 2009

Sobre gustos


Con gran expectativa hemos visitado la hermosa e impresionante librería que la cadena Ateneo tiene sobre la ruidosa Avenida Santa Fé. Una verdadera joya que se compara a las librerías más imponentes del mundo.
Pero qué quieren que les diga, yo me quedo con la librería del barrio, con sus olores contradictorios de viejos libracos y la frescura de los ejemplares relucientes. Prefiero sus escaleras kilométricas llenas de polvo que alcanzan las cumbres oscuras de la nebulosa, ese espacio que se parece al purgatorio de los libros, donde los títulos de los lomos añejos apenas se leen y donde seguramente se guardan tesoros.
La librería del barrio es rimbombante a su modo, con sus pasillos divididos por repisas cubiertas hasta el último centímetro e islotes llenos de novedades. Con la puerta siempre abierta y sus dos mesitas que la vigilan desde la vereda, ha cubierto cada uno de mis caprichos. Hemos encontrado, encargado y descubierto todo lo que buscábamos y aun más. Prefiero su silencio al tango electrónico que distrae en los pasillos del Ateneo.
En cierto modo, siento que me parezco al personaje de Meg Ryan en ¨Tienes un email¨, defendiendo su pequeña librería de las garras del coloso que inaugura el personaje de Tom Hanks a la vuelta de la esquina.